ARES ASQUIFAR DEVORO EL CLÁSICO ANAHUAC 2026
El Clásico Anáhuac de este año no fue apto para cardiacos, pero sí una clase magistral de cómo resolver bajo presión. Ares Asquifar, el imponente purasangre de Rancho la Soledad de Álvarez, se plantó con autoridad en el Hipódromo de Las Américas para demostrar que la velocidad sin estrategia no sirve de nada, firmando una victoria monumental en un terreno que parecía una trampa.
La pista de Las Américas se presentó con una condición pesada, de esas que devoran las piernas de los competidores y exigen cabeza fría. Al arrancar, el caballo experimentó un leve titubeo que encendió las alarmas en las tribunas. Sin embargo, el jinete Gaudencio de Jesús no entró en pánico: recalculó la ruta, corrigió la postura del ejemplar y el binomio recuperó el ritmo en el momento exacto. La respuesta del purasangre fue una auténtica descarga de potencia.
A falta de 200 metros para el espejo, la carrera se convirtió en un duelo de titanes. Tombuctu, la carta fuerte de la Cuadra San Jorge, lanzó un ataque serio, pero Ares Asquifar desplegó un cambio de velocidad letal. Con un paso rítmico, sólido y demoledor, neutralizó por completo a su rival en el tramo definitivo.
El reloj se detuvo en un implacable 1:36 minutos para cubrir los 7 ½ furlongs (unos 1,500 metros), una marca notable dadas las condiciones del lodo. Con la estrategia de su entrenador, Alfonso Arturo Loza, el hijo de Instagrand en Americagreatagain (por Congrats), criado por Jennifer Terrazas, no solo se llevó los aplausos, sino también la mayor rebanada de una atractiva bolsa de 915 mil pesos.
Ares Asquifar no solo corrió; dictó cátedra en el óvalo de Sotelo.








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